Perú es famoso por el sitio arqueológico sagrado de Machu Picchu, visitado cada año por decenas de intrépidos excursionistas que se enfrentan a las arduas laderas del Camino Inca para explorar las antiguas ruinas. Las atracciones del país van mucho más allá del encanto místico de este legendario lugar e incluyen playas rodeadas de palmeras, pintorescos pueblos andinos y tesoros arqueológicos que son anteriores a Machu Picchu por cientos de años, todos imbuidos de la rica mezcla de culturas indígenas y coloniales de la nación. Igualmente tentadores son los lugares exóticos de la selva amazónica de Perú; los magníficos restaurantes, la exquisita arquitectura y la efervescente vida nocturna de Lima; las brillantes aguas rodeadas de montañas del lago Titicaca; y la vibrante ciudad de Cusco, conocida por los incas como «el centro del mundo».
Cuzco, que alguna vez fue llamada el «ombligo del mundo» por los incas, se encuentra en el sur de los Andes del Perú, donde la grandeza colonial se combina con la perdurable mampostería del Imperio Inca. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la principal puerta de entrada a Machu Picchu, el Valle Sagrado y las ruinas circundantes. En su centro, la Plaza de Armas, que alguna vez fue Huacaypata, sigue viva con cafés, galerías y la catedral de Cusco del siglo XVI, construida con las piedras de Sacsayhuamán. En las cercanías, el distrito de San Blas se despliega con casas de adobe encaladas, balcones azules y talleres donde los artesanos elaboran trabajos en metal, tallas en madera y arte sacro. En toda la ciudad, los estratos históricos se revelan en lugares emblemáticos como el Korikancha, la calle inca de Hatun Rumiyoc con su piedra de doce ángulos, el Museo de Arte Colonial y los antiguos santuarios y templos acuáticos repartidos por las colinas circundantes.
El Cañón del Colca es un espectacular paisaje andino en la región de Arequipa, en el sur de Perú, centrado en el valle del Colca y su espectacular cañón profundamente inciso. Con profundidades que superan los 3000 metros, es uno de los cañones más profundos del mundo y forma parte del Geoparque Mundial del Colca y los Volcanes de Andagua de la UNESCO. El destino combina espectaculares paisajes montañosos con comunidades andinas tradicionales, terrazas agrícolas y pueblos de gran altitud como Chivay y Cabanaconde. Los viajeros vienen a hacer senderismo y senderismo por el cañón, a sumergirse en aguas termales naturales y a conocer la cultura local, mientras que el famoso mirador de la Cruz del Cóndor ofrece la oportunidad de observar a los cóndores andinos sobrevolando el valle.