Situada en la costa norte del lago de Atitlán, Panajachel, conocida cariñosamente como «Pana», es una bulliciosa ciudad enmarcada por tres espectaculares volcanes. Es una animada puerta de entrada a las aldeas indígenas del lago y ofrece una colorida mezcla de tiendas de artesanía, mercados, cafeterías y restaurantes. Los visitantes pueden pasear por las calles empedradas, admirar los tejidos tradicionales o tomar un barco para cruzar las cristalinas aguas hasta las aldeas cercanas. Los amantes de la aventura pueden hacer kayak, andar en bicicleta, caminar por los volcanes o explorar la Reserva Natural de Atitlán, donde los puentes colgantes, un santuario de mariposas, tirolesas y una playa privada muestran la belleza natural de la región. El aroma del café recién hecho emana de los cafés, mientras que el suave chapoteo del lago invita a la reflexión tranquila, mezclando cultura, paisajes y aventura.
Situado en las tierras altas centrales del sur de Guatemala, Antigua es una pequeña ciudad rodeada de numerosas exuberantes plantaciones de café y majestuosos volcanes. Es famoso por sus tradiciones vibrantes, sus edificios coloniales españoles bien conservados, su belleza única y su significado histórico. Antiguamente sirvió como la antigua capital del Reino de Guatemala y hoy ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los visitantes pueden explorar la impresionante arquitectura de la iglesia barroca de La Merced, pasear por fachadas pastel que bordean calles llenas de personajes, recorrer un bullicioso mercado local y observar a la gente en una de las muchas plazas. No te pierdas la famosa Semana Santa del Festival Semana Santa, con desfiles coloridos y rituales sagrados.