Capadocia, una gran región semiárida en lo profundo del corazón de Turquía, es famosa por su topografía de otro mundo. Años de erosión han convertido el paisaje rocoso en un mar de espigas, pilares y minaretes. Para hacer que este fantástico destino sea aún más intrigante, los primeros habitantes de la región tallaron sus monolitos de piedra para formar iglesias, monasterios y casas. El más visitado de ellos es el Museo al Aire Libre de Goreme (patrimonio mundial de la UNESCO) que abarca unas 30 iglesias y capillas excavadas en la roca, algunas con frescos que datan del siglo IX dC. La zona también es un lugar popular para practicar senderismo y paseos en globo aerostático debido a su espléndido paisaje. Asegúrate de subir a Uchisar, un castillo de roca en el punto más alto del paisaje, para disfrutar de unas vistas panorámicas fenomenales.