El valle de Kadisha, también conocido como el Valle Sagrado, se encuentra en las estribaciones del monte Líbano y ha sido durante mucho tiempo un refugio para las comunidades monásticas cristianas. Los visitantes pueden caminar por senderos escarpados, explorar antiguos monasterios excavados en acantilados y disfrutar de impresionantes vistas de cascadas y bosques de cedros. Cabe destacar que el valle está reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a su importancia histórica como centro del monacato cristiano primitivo. Sus cuevas y ermitas, algunas de las cuales se remontan a los primeros siglos del cristianismo.