Pedra Furada en Jalapão, Tocantins, Brasil, es una llamativa formación de arenisca con un arco natural que se ha convertido en uno de los hitos más emblemáticos de la región. Los visitantes pueden caminar por senderos suaves, capturar espectaculares fotografías al amanecer o al atardecer y disfrutar de vistas panorámicas de la sabana circundante. Cabe destacar que la formación tiene unos 20 metros de altura, ha sido moldeada durante millones de años por la erosión, y es mejor visitarla durante la estación seca, de julio a septiembre, cuando el acceso es más fácil y el paisaje es especialmente vívido.