Oshino Hakkai es un grupo de estanques alimentados por manantiales que se formaron a partir del deshielo de Fuji que se filtró a través de capas de lava subterráneas, dejando varios charcos de agua cristalina tras el secado del antiguo lago Oshino. El sitio tiene vínculos de larga data con el culto a Fuji, ya que alguna vez sirvió como lugar para la purificación ritual. Fue designado monumento natural nacional en 1934 y, posteriormente, reconocido en 2013 como parte de los bienes culturales de Fuji, declarados Patrimonio de la Humanidad.